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18 marzo, 2019

El Reino Del Servicio

El Reino Del Servicio - La Retama

Miércoles 2° Cuaresma. Mateo 20, 17-28.

~ Cuando Jesús iba subiendo a Jerusalén, tomó aparte a los Doce, y les dijo por el camino: Miren que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y escribas; lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para burlarse de él, azotarlo y crucificarlo, y al tercer día resucitará. Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: ¿Qué deseas? Ella contestó: Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino. Replicó Jesús: No saben lo que piden. Podrán beber mi copa; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre. Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: Saben que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre ustedes, sino que el que quiera llegar a ser grande entre los demás, que sea su servidor, y el que quiera ser el primero entre ustedes, que sea su esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos. ~

Es probable que ahora, igual que en tiempo de Jesús, nos cueste trabajo asumir la categoría del servicio. Vivimos a manotazos, tratando de entrar primero, estar en la fila, llegar antes que otros, ganar ventaja, ocupar los primeros puestos; es decir, vivimos con muy poca conciencia social, sin civilidad y sin sentido de comunidad.

Jesús ha invertido los valores de la comunidad. Ha hecho que sus discípulos superen la ideología del dominio y del poder y se realicen en el servicio. Para participar de su reino y de su realeza, hay que asociarse a su pasión y muerte. Pasar el trago de una copa dolorosa, pero liberadora. Recordemos Getsemaní (26,39) y la Cena (26,27)

Es mejor padecer la injusticia de la sociedad, que ejercer el dominio y la tiranía. Solo quien no conoce a Dios, se ejerce de manera vil con sus hermanos.

Nosotros podemos experimentar la grandeza y la primacía que nos da el servir a los demás. Si queremos pedir algo a Jesús, igual que la madre de los hijos del Zebedeo, estemos dispuestos a servir. Entonces sabremos lo que significa el honor de estar a la izquierda y a la derecha de Jesús en su reino de servicio.

¿Puedes recordar la última vez, que experimentaste satisfacción por haber servido a alguien, así, gratuitamente?

Oración:
Señor Jesús, me apena las veces en que traicioné tu proyecto sobre mí; cuando en lugar de servir, pretendí dominar a mis hermanos. Gracias por invitarme, nuevamente, a tomar la copa, a ser tu acompañante en la pasión por la que nos entregas tu vida.
Permite que en nuestra familia, sepamos participar de tu reino, sirviendo al modo tuyo, y gozando de tu cercanía, aunque no sea a tu derecha o tu izquierda, simplemente, gozar de estar contigo. Amén.

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