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28 enero, 2022

Renovemos Nuestra Identidad Religiosa

Domingo 30 Enero

Lucas 4, 21-30

 

~ Y decían: “¿No es este el hijo de José?” ~

 

Siguiendo el evangelio de Lucas, volvemos a la escena de la sinagoga de Nazaret, cuando Jesús exclamó: “Hoy mismo se cumple esta escritura que acaban de oír”. Y todos le daban su aprobación y admiraban su sabiduría; son unos segundos como de letargo, en los que el pueblo está asimilando lo que Jesús acaba de hacer: se aplicó a sí mismo el texto de la expectación judía, se declaró el mesías liberador, y les declaró que inauguraba así la era de la salvación.

 

En ese mismo momento, Jesús les enseñó que Dios es para todos, incluso para los que son considerados paganos o enemigos; como consideraron aquellos asistentes en la sinagoga, a la viuda de Sarepta y a Naamán, cuando Jesús se los puso como ejemplo.

 

Jesús está actualizando la identidad religiosa de su pueblo y la suya propia. Los asistentes a la sinagoga están conociendo su identidad “¿No es éste el hijo de José?”; es decir, sabemos que es hijo natural de José, pero no piensa como él, sus ideas y comportamiento no son semejantes a los de su padre. Jesús no ha salido a su padre. En el fondo le descubren su identidad profética y mesiánica.

 

Ya sabemos el desenlace: los presentes no aceptan la nueva propuesta de Jesús, la nueva identidad religiosa que les da. Realmente están pensando: Médico cúrate a ti mismo, es decir, ¡vuelas muy alto!, ya quisieras ser capaz de salvar a los de tu pueblo. Y antes que renunciar a su nacionalismo, quieren matarlo, se llenan de ira, se levantan, lo sacan de la ciudad para intentar despeñarlo desde un precipicio.

 

Lo mejor del desenlace radica en que la ira no triunfa; no define la identidad religiosa del pueblo ni la de Jesús, sino el hecho de que pasando por en medio de ellos, se marchó (v. 30). Para todos en ese lugar, quedó claro que nadie pude detener la era de salvación que Jesús acaba de inaugurar, ni siquiera el enojo de los nacionalistas de Israel.

 

Es probable que nosotros hoy, después de dos mil años, necesitemos recuperar nuestra identidad religiosa, salir de nuestra mentalidad cerrada o excluyente y compartir a Dios. ¿Quiénes somos en nuestra religión? ¿Cuál es nuestra identidad religiosa? ¿Cómo son nuestras relaciones con Dios, con nuestros hermanos y con nosotros mismos?

 

Oración:

Señor Jesús, ayúdame a actuar la liberación para los míos y en medio de mi ambiente.

 

Que en nuestra familia actuemos ya la misión para la que nos conquistaste. Que renovemos nuestra relación contigo y con tu Padre en el Espíritu y en la vida, y que todo lo que hagamos venga de interpretar tu voluntad. Amén.

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